Perro, gato, conejo y ave en un espacio cálido con vela, flores y recuerdos como símbolo del amor que permanece durante el duelo animal

Recuérdame

Perro, gato, conejo y ave en un espacio cálido con vela, flores y recuerdos como símbolo del amor que permanece durante el duelo animal

Si llegaste a esta página, quizá estás atravesando la pérdida física de un ser profundamente amado.

Tal vez extrañas su presencia, su mirada, sus sonidos, sus rutinas, su forma de acompañarte o esa manera única en que llenaba tu vida de amor.

Cuando un amado animal de compañía parte físicamente, el corazón puede buscar palabras que le ayuden a sostener un poco el dolor. A veces necesitamos recordar. A veces necesitamos llorar. A veces necesitamos sentir que todo lo vivido sigue teniendo un lugar sagrado dentro de nosotros.

El texto conocido como “Recuérdame” ha acompañado a muchas personas en momentos de duelo, despedida y amor. Para muchos corazones, su mensaje se ha convertido en una invitación a mirar el recuerdo no solo desde la ausencia, sino también desde la gratitud, la belleza de lo vivido y el amor que permanece.

Esta página nace desde esa misma intención: ofrecerte una reflexión amorosa sobre el recuerdo, el vínculo y la presencia que sigue viva de otra forma.


Durante muchos años, el texto conocido como “Recuérdame” circuló como un poema anónimo en espacios de duelo, despedida y consuelo.

Hoy se atribuye comúnmente a David Harkins, por lo que, desde un lugar de respeto hacia su autoría, en esta página no reproduzco el poema completo.

En su lugar, quiero honrar el mensaje profundo que muchas personas han encontrado en él a través de palabras propias: una reflexión sobre el amor, la memoria y el vínculo que permanece con nuestros seres amados.


Cuando alguien que amamos parte físicamente, recordar puede doler.

Puede doler mirar sus fotos.
Puede doler escuchar su nombre.
Puede doler encontrar sus cosas.
Puede doler volver a los lugares donde estuvieron juntos.
Puede doler despertar y recordar que su cuerpo ya no está de la misma manera.

Y, al mismo tiempo, recordar también puede ser una forma profunda de honrar todo lo que compartieron.

Recordar es reconocer que ese amor existió.
Que esa historia fue real.
Que ese vínculo transformó tu vida.
Que su presencia dejó huellas que el tiempo no borra.

No tienes que elegir entre extrañar y agradecer.
Puedes llorar por su ausencia física y, al mismo tiempo, sentir gratitud por haberle amado.
Puedes sentir tristeza y amor en el mismo corazón.
Puedes recordar con lágrimas, con ternura, con nostalgia, con una sonrisa suave o con silencio.

Todo eso también forma parte del amor.


El recuerdo no vive solo en la mente.

También vive en el cuerpo, en la casa, en las rutinas, en los objetos, en los aromas, en los sonidos y en esos pequeños momentos cotidianos que de pronto nos regresan a quien amamos.

Puede aparecer al ver el lugar donde dormía.
Al escuchar un sonido parecido al suyo.
Al preparar comida.
Al abrir una puerta.
Al caminar por un lugar que compartieron.
Al mirar el cielo.
Al sentir, sin explicación, que sigue cerca.

El vínculo con un amado animal de compañía no se reduce al tiempo que vivieron juntos físicamente.

También vive en todo lo que despertó en ti: amor, paciencia, ternura, responsabilidad, alegría, aprendizaje, compañía, confianza, presencia y transformación.


A veces, cuando un amado animal de compañía parte físicamente, el recuerdo puede mezclarse con preguntas difíciles.

“¿Hice lo suficiente?”
“¿Tomé la decisión correcta?”
“¿Se habrá sentido amado?”
“¿Sabrá cuánto lo extraño?”
“¿Me perdonará?”
“¿Podré volver a sentir paz?”

Estas preguntas pueden nacer desde el amor, pero también desde el dolor.

Si hoy las llevas en el corazón, quiero recordarte algo con mucha suavidad: el vínculo que compartieron fue mucho más grande que un solo momento o una sola decisión.

Tu amado animal de compañía no mira su historia contigo desde el juicio.

El amor que compartieron no se mide únicamente por el final, sino por todo lo vivido: los cuidados, las rutinas, las miradas, los juegos, los abrazos, los aprendizajes, las conversaciones silenciosas y la manera en que se acompañaron.

Recordar desde el amor no significa negar el dolor.

Significa permitir que, poco a poco, junto a la tristeza también pueda existir gratitud, ternura y reconocimiento por todo lo que sí fue compartido.


Perro, gato, conejo y ave observando un paisaje luminoso al atardecer como símbolo de la presencia espiritual de los animales trascendidos

Desde mi experiencia como Comunicadora con Animales, los animales trascendidos suelen mostrarnos que el amor no termina con la partida física.

Muchas veces, durante las sesiones, comparten recuerdos, momentos especiales, sensaciones, imágenes o mensajes que ayudan a honrar la historia que vivieron con su familia. Pero también muestran algo muy importante: el vínculo no pertenece solo al pasado.

El amor que compartieron sigue estando presente.
Sigue teniendo formas de expresarse.
Sigue acompañando, sosteniendo y uniendo desde el espíritu.

Algunos se acercan desde la alegría.
Otros desde la calma.
Otros desde una ternura profunda.
Otros muestran recuerdos cotidianos que, para su familia, tienen un significado enorme.

Y muchos también comparten formas en las que siguen presentes ahora: acompañando a su familia, enviando amor, acercándose en sueños, mostrando señales, cuidando desde el espíritu o haciéndose sentir en momentos importantes.

He percibido muchas veces que ellos no desean que su recuerdo sea únicamente dolor.

Quieren que el amor que compartieron siga vivo.
Quieren que sus personas sepan que son amados.
Quieren recordar los momentos bonitos.
Quieren seguir siendo parte de la vida de su familia.
Quieren que, con el tiempo, su recuerdo también pueda traer paz, ternura y amor.

Nuestros seres amados siguen siendo parte de nuestra familia, aún cuando parten físicamente.

Su presencia cambia, pero el vínculo permanece.
Su cuerpo ya no está de la misma manera, pero su amor sigue acompañando.
Su voz puede sentirse de diferente forma, pero su esencia continúa comunicándose.

Desde el espíritu, pueden seguir enviando mensajes, amor y cuidado. Pueden acercarse cuando nos extrañan, cuando los necesitamos o cuando hay algo que desean hacernos sentir desde ese lugar de luz.

Y también he sentido, una y otra vez, que el reencuentro existe de una forma u otra.

A veces ese reencuentro puede sentirse cuando nosotros lleguemos al plano espiritual.
A veces puede manifestarse si ellos deciden regresar a nuestra vida de otra forma.
A veces puede vivirse en sueños, señales, sensaciones o momentos en los que el corazón simplemente sabe que están cerca.

Extrañarlos no les hace daño.
Recordarlos no los ata.
Amarlos no los deja atrapados.

El amor verdadero no pesa.
El amor verdadero no encadena.
El amor verdadero honra, sostiene y une desde la libertad.

Por eso, recordar a un amado animal de compañía trascendido no significa quedarnos detenidos en el pasado. También puede ser una forma de seguir reconociendo su presencia, su amor y la manera en que continúa formando parte de nuestra vida.

Porque cuando el vínculo nace desde el amor incondicional, no se rompe con la muerte física.

Se transforma.
Permanece.
Y sigue encontrando formas de volver a nosotros.


Si hoy recordar duele demasiado, ve despacio.

No tienes que mirar todas sus fotos.
No tienes que guardar o mover sus cosas todavía.
No tienes que hablar de lo que pasó si no puedes.
No tienes que sonreír si hoy necesitas llorar.
No tienes que estar en paz antes de tiempo.

El duelo tiene su propio ritmo.

Habrá días en que recordar te rompa un poquito el corazón.
Habrá días en que recordar te abrace.
Habrá días en que una memoria te haga llorar.
Habrá días en que una memoria te haga sonreír.

Todo eso puede coexistir.

No hay una forma perfecta de vivir la ausencia física de alguien que amas profundamente.

Tu corazón irá encontrando, poco a poco, la manera de integrar ese amor en una nueva forma de presencia.


Espacio cálido y amoroso con recuerdos de un animal de compañía, flores y luz suave como símbolo de honrar su presencia

Puedes recordar a tu amado animal de compañía de formas sencillas, íntimas y profundamente significativas.

Algunas ideas que pueden acompañarte:

✨ Escribirle una carta desde el corazón.
✨ Crear un pequeño espacio en su honor con una foto, flores, una vela o algún objeto especial.
✨ Hablarle cuando sientas la necesidad de hacerlo.
✨ Contar una historia bonita que vivieron juntos.
✨ Hacer una pequeña acción amorosa en su nombre.
✨ Escuchar una meditación que te ayude a conectar con calma.
✨ Mirar una foto solo cuando tu corazón se sienta listo.
✨ Agradecerle por lo que compartieron.
✨ Permitir que su amor inspire más compasión hacia otros animales.
✨ Darte permiso de llorar, recordar, sonreír y sentir.

No tienes que hacerlo todo.

Elige solo aquello que hoy le haga bien a tu corazón.


Mockup del formato descargable para escribirle una carta a un amado animal de compañía durante el duelo

Si sientes que hay palabras que todavía viven en tu corazón, puedes escribirle una carta a tu amado animal de compañía.

A veces escribir ayuda a expresar lo que cuesta decir en voz alta: amor, gratitud, perdón, nostalgia, preguntas, recuerdos o simplemente todo aquello que sigues sintiendo.

Por eso creé el recurso gratuito Carta a tu Ser Amado en el Arcoíris, como una forma amorosa de acompañarte en este proceso.

Puedes usarla a tu ritmo, sin presión y sin tener que escribir “perfecto”.

Solo necesitas permitir que tu corazón hable.


Si estás viviendo la pérdida física de un amado animal de compañía, también puedes explorar estos recursos creados para acompañarte con amor, suavidad y respeto.

Espacio cálido con fotografías de un perro y un gato, libro abierto, cartas, audífonos, vela y flores como símbolo de lecturas y meditaciones para el duelo por mascota

Un espacio con palabras de contención, lecturas, meditaciones, ideas para honrar el vínculo y recursos gratuitos para acompañarte en este proceso.

Perro, gato, conejo, cuyo, ave y caballo observando un arcoíris al atardecer como símbolo del Puente del Arcoíris

Una reflexión amorosa sobre el símbolo del Puente del Arcoíris, el amor eterno y el vínculo que sigue vivo con nuestros animales trascendidos.

Mockup en tablet del eBook Cómo prepararte para una sesión de Comunicación con Animales Trascendidos

Una guía amorosa para acompañarte antes, durante y después de una sesión de Comunicación con Animales Trascendidos.

Espacio sereno de meditación en casa como imagen destacada para una meditación guiada de duelo animal

Una meditación para acompañarte desde la calma, la presencia y el amor mientras abres un espacio interior de conexión con tu ser amado.


Perro mirando hacia el arcoíris, con fondo suave azul, simbolizando la conexión espiritual con animales trascendidos

A veces, después de la partida física de un amado animal de compañía, nace el deseo de volver a sentirlo cerca, escuchar lo que desea compartir o comprender algo del vínculo que vivieron juntos.

La Comunicación con Animales Trascendidos puede abrir un espacio amoroso, intuitivo y respetuoso para escuchar desde el corazón.

No sustituye tu proceso de duelo, ni busca convertir el amor en una prueba.

Es un espacio para honrar el vínculo, recibir lo que sea posible desde el amor y recordar que la conexión con tu amado animal puede seguir presente de una forma profunda y sutil.

Cuando lo sientas en tu corazón, puedes conocer más sobre las sesiones disponibles y elegir el espacio que mejor acompañe este momento.


Recordar no significa quedarte en el pasado.

Recordar puede ser una forma de honrar.
Una forma de agradecer.
Una forma de reconocer el amor que transformó tu vida.
Una forma de seguir conversando con el corazón.

Tu amado animal de compañía siempre formará parte de tu vida y de tu historia.

Y aunque hoy su presencia física ya no esté de la misma manera, el amor que comparten sigue vivo: en sus corazones, en sus recuerdos, en sus aprendizajes y en las formas sutiles en que su presencia puede seguir acompañándote.

Que esta página pueda abrazar un poquito tu corazón.

Y que, al recordar a tu ser amado, puedas sentir que el amor verdadero no se pierde: se transforma, permanece y sigue iluminando el vínculo que los une.

Con amor,

Firma de Erika Apellániz con siluetas de animales, utilizada como cierre personal en su página Acerca de

Mi nombre es Erika Apellániz y soy Comunicadora con Animales Profesional, certificada desde 2017.

A lo largo de mi camino he acompañado miles de sesiones y procesos de comunicación con animales, incluyendo muchos encuentros con animales trascendidos y familias que atraviesan el duelo por la pérdida física de un amado animal de compañía.

Mi trabajo con animales trascendidos nace desde un lugar de profundo respeto, amor y sensibilidad. Para mí, cada sesión es un espacio sagrado de escucha, donde el vínculo no se mira como algo que terminó, sino como una conexión que sigue viva de una forma más sutil, luminosa y amorosa.

Acompaño estos procesos con la intención de honrar la historia compartida, recibir aquello que sea posible desde el corazón y recordar que nuestros animales siguen siendo parte de nuestra familia, aunque su presencia física haya cambiado.

Esta página fue creada desde esa misma mirada: como un espacio de consuelo, esperanza y amor para quienes extrañan profundamente a un ser amado en espíritu.


Cielo dorado al atardecer con nubes suaves que forman sutilmente las siluetas de un perro, un gato, un conejo y un pájaro, como símbolo del vínculo eterno con los animales trascendidos.

1 comment

  1. Me encanto el poema, desde que partio decidi ser menos estricto con lo que mis gatitos usan para jugar, pero mas estricto en cuanto a su seguridad

Comments are closed.

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